miércoles, 10 de septiembre de 2008

CONTESTACIÓN A COMUNICADO PUBLICITARIO PAGADO POR CALDER INTERNATIONAL CORP. PUBLICADO EN MEDIOS IMPRESOS EL DÍA 12 DE SEPTIEMBRE DE 2008

PRONTO, CONTESTACIÓN DE MI PARTE A CALDER INTERNATIONAL CORP...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA UN CLIENTE TAMBIÉN FU ESTAFADO POR ÉSTA INMOBILAIRIA, PUEDE COMUNICARSE A NUESTRO EMAIL strategies009@gmail.com, nuestro cliente sacó una noticia en el preiódico, demando, y nada.

contactenos.

Anónimo dijo...

Miembros de la Unidad de Delitos Económicos detuvieron este jueves en el aeropuerto de Alicante a la cúpula directiva de la promotora Riviera Coast Invest por un presunto delito de estafa inmobiliaria.

Los arrestados, entre los que se encuentra el famoso empresario afincado en Benidorm y máximo dirigente de la firma, Claude Roch Tabarot, además de otros cuatro directivos y empleados de la sociedad, se disponían a tomar un jet privado con destino a Marruecos cuando fueron sorprendidos por los agentes en el autobús que les llevaba al avión.

De momento, los detenidos se encuentran en la comisaría centro de Alicante a la espera de pasar a disposición judicial. El arresto de estas cinco personas se produjo tras la orden de detención dictada por el magistrado de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, por el alto de riesgo de fuga.

La operación, en la que participan agentes de Alicante y Madrid, continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas, según confirmaron a EL MUNDO fuentes de la investigación.

Anónimo dijo...

http://www.ausbanc.es/medios/actualidad/articulos/panama/index.html

Anónimo dijo...

La Caja de Asturias (Cajastur) se involucró en 1988, cuando su vicepresidente era el actual presidente del Principado, Vicente Alvarez Areces, en una extraña operación inmobiliaria con la que un empresario logró una plusvalía de 859 millones de pesetas en cinco meses; una empresa vinculada al grupo Mall cobró 130 millones en comisiones, sin prestar servicios, y Cajastur perdió más de 5.000 millones.

Esta operación, según las fuentes consultadas por EL MUNDO, tiene muchas vinculaciones con el escándalo entre Cajastur y el grupo Mall, zanjado en los últimos dos meses, justo el tiempo de validez del decreto aprobado por Alvarez Areces para destituir al anterior presidente de Cajastur, Manuel Menéndez, y nombrar a Paulino García, afín a él.

Diversas fuentes políticas han indicado que ese decreto fue aprobado por Alvarez Areces únicamente para cerrar este conflicto, ante el temor de que pudiera salpicarle políticamente. Ahora ha sido derogado por la Ley de Cajas, aprobada el 23 de junio por el Parlamento de Asturias, con los votos a favor del sector guerrista del PSOE y del PP y la oposición del presidente asturiano y de los diputados del sector renovador.

Esto ha provocado una grave crisis interna en el PSOE, cuyo portavoz del sector guerrista afirmó, desde la tribuna del Parlamento asturiano: «La Ley de Cajas no gusta a los de la cultura del pelotazo, que huirán en cuanto se publique la ley».

Con esta ley, Alvarez Areces pierde el control que ha tenido sobre esta entidad desde 1987. Ese año entró en su consejo de administración como vicepresidente, por ser alcalde de Gijón, entidad fundadora de Cajastur. En 1995 salió, al cumplir el máximo que permiten los estatutos.

En la etapa de Alvarez Areces, además del escándalo relacionado con el grupo Mall (ver información adjunta), se gestó una singular operación financiera en Los Alcázares (Murcia).

Según la documentación a la que ha tenido acceso EL MUNDO, en noviembre de 1988 Manuel Alvarez, un conocido empresario asturiano con buenas relaciones con Cajastur (sobre todo con José Troteaga, su ex director general) compró una parcela en esa localidad junto al Mar Menor, por 1.191 millones de pesetas. Lo hizo con un préstamo de Cajastur, que cubría casi el 70% (800 millones de pesetas).

Plusvalía en cinco meses

Sólo cinco meses después, Alvarez consiguió un compromiso de venta con la sociedad Gestión de Recuperación de Activos por 2.050 millones, garantizándose una plusvalía de 859 millones. Esta sociedad, como estaba previsto desde antes, fue adquirida inmediatamente por Cajastur.

El 29 de septiembre de 1989 se formalizó la compra de los terrenos a través de la sociedad Ottágono -nueva denominación de Gestión de Recuperación de Activos-, lo que supuso que la misma entidad que había prestado 800 millones al empresario para la compra pagó 2.050 millones para adquirir la propiedad.

Según las fuentes consultadas, todo hace sospechar que Manuel Alvarez conocía que la Caja compraría esos terreros, ya que parte de los anteriores accionistas de Gestión de Recuperación de Activos estaban vinculados al Grupo LICO, del que el propio Troteaga era vicepresidente.

De hecho, Troteaga y el subdirector de la Caja, Joaquín García, alentaron la operación, según diversas fuentes, incluso en contra de la dirección de Tributos y Política Financiera, que puso grandes reparos y conminó a Cajastur a que desinvirtiera, advirtiendo de los riesgos.

No obstante, la operación siguió por cauces un tanto oscuros, y vinculados al Grupo Mall, una vez aprobada la adquisición de la propiedad por Ottágono (Cajastur). En 1993 fue adjudicada al grupo Gradior, íntimamente ligado a Mall, la comercialización de una parte de las viviendas construidas en esos terrenos.

El Consejo de Administración de Ottágono decidió, en abril de 1993, adjudicar este contrato de comercialización al grupo Geinsa o a la empresa que designara Julio García Noval, presidente de Mall. Finalmente no fue Geinsa, sino Gradior, cuyo consejero delegado, Jesús Rodríguez Menéndez, es socio de Mall.

Gradior se llevó 130 millones sin vender ni una sola vivienda, porque el contrato firmado a través de Joaquín García, como subdirector de Cajastur, daba un 6% de comisión a esta empresa aunque no vendiese nada.

Así consta, además, en un informe realizado por la auditora Price Waterhouse, en el que se indica respecto de ese contrato: «La gestión comercial de esta sociedad concluyó en 1994, sin que durante este periodo se firmara contrato de venta alguno».

Hubo otro contrato con iguales resultados, por el que Ottágono (Cajastur) desembolsó otros 64 millones a cambio de nada.

Pérdidas de Cajastur

Toda esta operación (compra del terreno, construcción de viviendas, comisiones...) llevó a Cajastur a registrar, en 1996, unas pérdidas acumuladas de más de 5.000 millones de pesetas.

Ese año, los nuevos gestores (el presidente destituido por Alvarez Areces, Manuel Menéndez) se percataron del desorden. Abortaron la operación Ottágono, vendieron el terreno y lograron que la Caja recuperara gran parte de los cientos de millones perdidos.

Según fuentes políticas, todo hace pensar que el aviso que dio el portavoz socialista tenía sobrado fundamento. Han añadido que los escándalos de Cajastur en el periodo de Alvarez Areces no han hecho más que empezar.

Un pleito de ocho años, resuelto en dos meses

MADRID.- El escándalo vivido en Asturias por la Ley de Cajas estuvo precedido por el llamado decretazo de Vicente Alvarez Areces, quien destituyó al presidente de Cajastur, que contaba con el consenso entre PP y PSOE. Ese decretazo y el cambio en la dirección de la Caja ha logrado el milagro de solucionar, en sólo dos meses, el conflicto entre el grupo Mall y las principales cajas de ahorro asturianas. Esto ha levantado sospechas en el PP y en el sector guerrista del PSOE.

El conflicto entre las cajas y el grupo Mall se remonta al inicio de los 90. Este grupo recibió en 1992 varios créditos de Cajastur y de Caja España, por valor de 4.000 millones, para operaciones inmobiliarias.

En 1994, aunque Mall no pagó nada, Cajastur prorrogó el crédito. Dos años después, Cajastur y Caja España pidieron la ejecución hipotecaria, enzarzándose en un largo conflicto jurídico con Mall.

Esta sociedad, compuesta por múltiples empresas, contraatacó en 1997 con una curiosa demanda, conocida como la demandona, en la que pedía a las cajas 23.000 millones de indemnización por supuesto incumplimiento de éstas.

Tras muchos avatares jurídicos, las cajas asturianas lograron controlar varios centros comerciales del grupo Mall, pero seguían sin poder inscribirlos en el registro.

Cuando las espadas continuaban en alto, el cambio en la dirección de la Caja ha logrado que este conflicto, tras ocho años, se cierre en dos meses.

Las dos partes han firmaron un acuerdo, por el que Mall devuelve parte del dinero y se olvida de la demandona, a cambio de recuperar la mayoría de sus centros comerciales y que no se ejecuten los créditos.

Fuentes cercanas al PP aseguran que este pacto está movido por Alvarez Areces, quien quiso cerrar este escándalo antes de perder con la Ley de Cajas el poder que tenía en Cajastur.

Anónimo dijo...

La Caja de Asturias continúa en el ojo del huracán. Primero, el decreto del Ejecutivo socialista que puso fin al mandato de Manuel Menéndez al frente de la entidad; luego, la aprobación de la Ley de Cajas con el acuerdo entre el PP y el sector guerrista frente al Ejecutivo de Vicente Alvarez Areces. Ahora, según publica La Nueva España, Cajastur y Caja de España fijaron el 26 de mayo la deuda de Mall en 7.152 millones de pesetas, lo que supone que las entidades financieras condonaron al Grupo Mall más de 1.600 millones de pesetas.

El Consejo de Administración de Cajastur aprobó el pasado 15 de junio cancelar la deuda con el grupo Mall con el pago en efectivo de 5.250 millones de pesetas. A esta cantidad se añadirían otros 250 millones por uno de los centros comerciales embargados y el resto se consideraba saldado por los alquileres de los locales cobrados hasta ahora por ambas entidades -500 millones- y por los intereses pagados por el grupo, 172 millones.

Así, el Grupo Mall sólo ha entregado en efectivo 5.250 millones de pesetas frente a la deuda real de 7.152 millones, que además no incluía los intereses de demora ni los 350 millones de gastos de administración de los bienes embargados.

Dirigentes del PP han relacionado en los últimos días la cancelación de dicha deuda con los intereses del PSOE y han destacado las «relaciones de amistad» entre el presidente asturiano Alvarez Areces y los empresarios de Mall.

Sin embargo, según un comunicado de Cajastur, la operación seguida para la cancelación de las deudas contraídas por el grupo Mall Gijón es, según la entidad, «satisfactoria», y en la misma se actuó con «rigor e independencia» y se siguieron criterios financieros.

Ante esta situación, el PP de Asturias ha solicitado la puesta en marcha de una comisión de investigación sobre una operación que, a su juicio, «es oscurantista».

El conflicto entre las cajas y el Grupo Mall se remonta al inicio de los 90. Este grupo recibió en 1992 varios créditos de Cajastur y de Caja España, por valor de 4.000 millones de pesetas. En 1994, aunque Mall no pagó nada, Cajastur prorrogó el crédito.

Dos años después, Cajastur y Caja España pidieron la ejecución hipotecaria, enzarzándose en un largo conflicto jurídico con Mall. Tras ocho años de litigios, el conflicto se resolvió en dos meses. Fuentes cercanas al PP aseguran que este apresurado pacto estuvo movido por Alvarez Areces, quien quiso cerrar el escándalo antes de perder con la Ley de Cajas el poder que tenía en Cajastur.

Anónimo dijo...

Grupo Mall: www.losfarosdepanama.com